miércoles, 11 de mayo de 2016
martes, 26 de abril de 2016
CONCÉDEME LA TREGUA
Decirte que te amo,
quiero
en mi arrogancia de
amor,
con ese carmín de
pasión
que logra avivar el
bracero
que ilusiona al
corazón
Mi alma entona al
cantar
la ambrosía de
promover,
este brioso querer
que no se puede
ignorar
por más que se quiera
esconder
en la inquieta y
obstinada razón
Si me extiendes tu
atención,
el alma brilla y se
alegra
concédeme la tregua
que te pide el
corazón
Mi alma es la que
habla
en la luz del nuevo
día
como deshojando el
alba
que no se ve por
vencida
Con este querer
inagotable
que fulgura todavía
segura está la
armonía
que te llama
interminable
Dichosa por ti
golondrina
vivo con quimera vana
pues se apaga la
mañana
y no aprecio tu
compañía
Si cuando la luna
duerme
y en sueños los
dioses pintores
me regalan tus
candores
lograrán enloquecerme
Es tu mirar tan
hermoso
que luce un brillante
escondido
como si el sol
fulgurara
y me hablara al oído
Yo sé que tu amor
intento,
que persista en mi
futuro
y por ello, su bien
procuro
como un diario
juramento
De esta manera el alma llama
inagotable ésta
pasión mía
que desde siempre te
envía
mires la mujer que te
ama.
©Copyright Araceli
García.
sábado, 23 de abril de 2016
VENDAVAL
Bordo perlas en la
mirada
pasos rotos bajo un temporal
sofocada, tras la
oscura muralla;
no hay promesa,
que logre sacarme de la tempestad
Mansiones oscuras,
como montañas,
se extienden bajo la
luna mordaz
vestidas de grises
añoranzas
me devoran con
apetito voraz
¡Hoy voy a gritar!, a
hacer trisas la noche
con las alas de
torbellina ansiedad
asolados inviernos,
que al corazón rompe
con estrellas que
aúllan una cruel soledad
Vástagos recuerdos,
que se acunan lentamente
callan los silencios
de mí vano corazón
con la bruma parda
que viaja eternamente
y que bebe silente mi
poca razón
Insólito gemir, de
tiempos viejos
cuando era feliz y
vestía de ilusión
hoy se tejen tras un
roto espejo
reflejos de un lírico
y olvidado esplendor
Vendaval, búfalos al
viento
hiedra que se enreda
en el corazón
de sus ojos agitados
se cuelgan tristezas
derribando las
huellas de un amor, sin compasión.
©Copyright Araceli García.
ETERNO AMOR
Mi amor te pertenece, es tuyo su calor
en llamas se acrecienta, como la luz del sol,
es claro y tan inmenso; que en albas su esplendor,
dibuja en el camino, un mismo corazón
En vientos de mi alma, te amo en frenesí
como se ama el cielo, que alegra el existir
creciendo como un fresno de hojas de rubí
fulgura la potencia que das a mi vivir
Con velos de esperanza, mi amor se aferra a ti
como se empuña el paño tratando de pulir
al oro que tacaño, esconde su lucir
pero cuando se bruñe, su luz deja salir
Con nardos y azucenas, mi amor te ha de vestir
para abrigar el huerto, que te haga a bien sentir
que eres agua fresca, que eres alhelí,
y que nadie te ama tanto, como te amo yo a ti
Si miras en mis ojos, podrás en ellos advertir
que brilla intenso un fuego de llamas carmesí
y que en rosas bellas del tierno mes de Abril
dibuja sus corolas con un dulce fiel matiz
No existe infierno que este amor logre destruir
ni el tiempo matará su alma con su desalmado fusil
frondoso y eterno, será siempre su jardín
pues vives perpetuo en el fogón de mi vivir.
Te amo veraz y con rostro profundamente feliz,
como el vuelo y los colores de bello colibrí
y nunca mientras viva, dejaré de a bien
sentir
este cariño intenso, que fulgura desde que te
conocí.
©Copyright Araceli García.
SEDUCCIÓN
Siente en tu espacio
mi encanto latente
en un amoroso cáliz
de rosas rojizas
donde la ilusión en
golondrinas;
vuela por la mente,
seduciendo el portal
de tu sonrisa
Siente la humedad de
mi fuente
abasteciendo tú río,
que poco a poco
dibuja tu luna creciente
llevándose entre sus
aguas el frío;
que corre desnudo
como cervatillo
pidiendo encontrar
un refugio ardiente
Me vestiré de amor,
en labios del estío
con tibias corolas
blancas,
sobre el césped de
tus ojos,
sembraré preludios frondosos,
que bañen el
horizonte del palpitar de tu semilla
Siente el temblor de
mis estrellas
meciéndose en alas
de primavera
como las flamas de
un par de velas
que encienden su luz
por vez primera
Siénteme tuya, en el
cóncavo y convexo
entre arpegios
purpurinos que pintan sueños
como la hoguera de
un fuego intenso,
que cruje las
maderas de troncos fresnos
Dibuja tu sed, en mi
enramada
suspirando mieles
sobre mi pecho
que ambiciona,
volver a sentirse amada
dejando mi figura,
sobre tu lecho satisfecho.
martes, 12 de abril de 2016
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